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Cuatro Caminos, 01:15 AM

Cuando Miguel se despidió de ella después de hacerle saber que la iba a echar de menos, desconocía la reacción que causaría en la chica. Mientras Paula caminaba por los subterráneos buscando inconscientemente el metro que la llevaría de vuelta a casa suspiraba aliviada pensando que aquello era suficiente.
Sus pies conocían el camino; las luces, los carteles publicitarios y las indicaciones la acompañaban sin que ella fuera consciente. Suficiente.
Sonreía cuando una brisa que corría caprichosa por aquellas galerías hizo que sus bucles castaños pasaran a estar detrás de sus hombros, indicándole que un vagón de metro la esperaba unos pasos más adelante. Suficiente.
Al entrar al vagón contempló la imagen que se quedaba en el andén: varias personas que no habían montado, un músico que amenizaba la espera con su guitarra, más carteles publicitarios y luces que comenzaron a dibujar líneas horizontales cuando el transporte cobró vida de nuevo. Suficiente.
Mientras admiraba aquella efímera belleza a través del cristal, contempló su reflejo cuando se adentraron en uno de los muchos túneles, la luz parpadeante del vagón en el que se encontraba fue la única iluminación; no necesitaba más aunque los colores anteriores hubieran sido más bellos. Era suficiente.

Poder

Estaba cansada de que todo el mundo le hablara de las pocas probabilidades que había, de lo complicado que era todo y de lo ilusa que parecía por pensar que lo conseguiría. Como era de esperar la desazón y el pesimismo no tardaron en hacer presa de ella; únicamente tuvo que permitir que todas aquellas opiniones camparan a sus anchas en su interior.

Fue entonces cuando un desconocido le abrió los ojos al plantearle las opciones desde una nueva perspectiva. Por supuesto que resulta complicado, nada en la vida es fácil, pero no por eso dejaremos de soñar y luchar por lo que queremos, ¿no es así?

Desde aquel instante, una energía que desconocía que poseía se apoderó de ella y miró a las dificultades a los ojos, sin titubear, sin mostrar un ápice de duda. Sabía que lo conseguiría, ignoraba cuándo o cómo, pero su incombustible sonrisa mostraba que nadie le impediría de nuevo vivir. Volar. Desafiar a la gravedad.